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Solo y
sin recursos, pero más resuelto que nunca, Edgar se envolvió en
su capa de cadete que ya no abandonó hasta su muerte, y el 19 de febrero
de 1831 embarcó hacia Nueva York.
Ya al mes
siguiente, acuciado por el hambre, intentó enrolarse en el
ejército polaco, sublevado contra Rusia, pero no fue admitido, y
después de publicar un nuevo libro de poemas, tuvo que regresar a
Baltimore para refugiarse en casa de María Clemm.
Pero
entretanto había conseguido ya un logro importante: su nueva
colección de poemas demuestra una calidad muy notable, conteniendo la
base de su talento y que con el tiempo iría puliendo y modificando como
los propios versos contenidos en el volumen.
Su
hermano mayor murió poco tiempo después y Edgar se instaló
ya solo en la buhardilla que habían compartido durante su anterior
estancia.
La
necesidad imperiosa de vender su trabajo le hizo dirigir su talento hacia el
cuento, mucho más comercial que la poesía a que se había
dedicado hasta entonces. No era éste un género que le resultara
desagradable en absoluto, y enseguida descubrió que su talento
poético podía crear en sus cuentos una atmósfera especial,
mágica.
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Su
experiencia anterior fue decisiva en esta nueva andadura y además de
permitirle diferenciar el cuento del poema en prosa e incluso del fragmento
novelesco, le aportó la suficiente calidad literaria para que ya en su
primer cuento, "Metzengerstein", se incluyeran todos los elementos
que años después le valdrían el reconocimiento universal
de la crítica.
Incapaz
todavía de publicar regularmente su trabajo, Edgar dependía de su
tía María quien a su vez dependía de la caridad y
humanidad de amigas y conocidas. En esta apurada situación, Edgar supo
comportarse con sobriedad y absoluta corrección, ayudando en lo posible
a la economía familiar.
Pero de
repente surgió una antigua deuda que suele achacarse a su hermano muerto
y que obligó al escritor a escribir de nuevo a John Allan
suplicándole su ayuda. Este le brindó, de forma indirecta, el
último favor que le haría en su vida y evitó que Edgar
fuera encarcelado por el impago.
Perseguido por el hambre, la miseria, el pasado, Edgar hizo grandes esfuerzos
no sólo para mantenerse en un camino recto, sino para seguir mejorando y
aprendiendo, entrenando su talento y puliéndolo.
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