También son muy populares los
ejercicios de musculación, relativamente sencillos y de efectos muy rápidos. No
obstante, si no se posee experiencia previa, es necesario dejarse guiar por un
monitor cualificado, apuntándose a grupos organizados o gimnasios en que
exista este servicio. De lo contrario, existe un riesgo considerable de
lesión. Además, si se desea obtener un cierto fondo
cardiorespiratorio, debe combinarse con algún ejercicio
aeróbico.
El footing
produce un gran consumo calórico, y por lo tanto una reducción de
las reservas de grasa, a la vez que un vigoroso efecto respiratorio. No
obstante, es fuente de frecuentes lesiones en rodillas, tobillos y espalda
baja. Es uno de los deportes más populares por su facilidad,
adaptabilidad de horarios, su variedad de recorridos y su bajo
coste.
Caminar es una alternativa para quien
encuentre demasiado esfuerzo en empezar corriendo, aunque sus efectos son mucho
más moderados. Puede ser buena idea para acostumbrarnos a dedicar
algún tiempo al deporte sin el esfuerzo mental adicional de realizar una
actividad demasiado rigurosa.
La natación tiene muy poco riesgo siempre que lo desarrollemos con un poco
de lógica y en una piscina con servicio de salvamento. Produce un
consumo calórico medio o alto, pero puede resultar aburrido para muchas
personas, y se necesita disponer de una piscina.
El ciclismo requiere un poco de cuidado con el tráfico y con la
velocidad en los descensos, pero produce un consumo calórico
considerable, y es ideal para tonificar las piernas haciéndolas esbeltas
y atractivas. Una alternativa es la bicicleta estática, mucho más
segura pero también bastante más aburrida.
Una actividad interesante aunque no muy popular es subir escaleras o cuestas. Produce una
actividad enorme, con un consumo calórico muy alto, pero requiere tener
un poco de cuidado en las bajadas. No obstante, con un poco de práctica
no sólo se reduce este riesgo, sino que se incrementa la
coordinación y la agilidad. Estos efectos también pueden
obtenerse saltando a la cuerda, con menor riesgo aunque también con
menor consumo.
Las clases de aerobic también son una opción a tener en cuenta, con la
seguridad de estar bajo la tutela de un experto y seguir un programa estudiado
y adaptado a nuestra condición gracias a la existencia de varios niveles
con los que poder ir progresando y motivándose. Es probable que los
horarios sean lo suficientemente amplios para cualquier persona, pero el mayor
problema es, lógicamente, el coste.
|