SUPERAR EL ESTRES

Superar el Estrés

 

Todos los animales, y el hombre no es una excepción, reaccionan ante el peligro con una serie de respuestas físicas y mentales que les permiten optar entre la defensa y la huida. Pero este mecanismo de defensa se convierte en un problema cuando esa amenaza es percibida de forma continuada.

Hasta hace poco tiempo, la mayoría de los psicólogos consideraban este concepto demasiado impreciso para intentar siquiera definirlo. Hans Selye, más conocido como "Doctor Estrés" debido a su especialización en este tema, comenzó en la Segunda Guerra Mundial a estudiar el efecto que la exposición a los ataques aéreos tenía sobre los soldados. Definió el estrés como "una respuesta no específica del organismo ante una demanda que se le hace".

 

Cómo se forma el estrés.

Se considera que en el estrés confluyen tres elementos fundamentales: el entorno, las respuestas fisiológicas ante él, y los pensamientos negativos de quien lo sufre.

En lo que no todos los expertos se ponen de acuerdo es en el orden en que se combinan los elementos. Según algunos estudiosos, una respuesta fisiológica ante una situación potencialmente de riesgo genera unos pensamientos negativos que dan lugar a la ansiedad. Según otros, el riesgo genera los pensamientos negativos en respuesta a los cuales se produce la reacción fisiológica.

En cualquier caso, e independientemente de cuál sea el comienzo de la situación, lo que no se discute es que la ansiedad producida por la reacción potencia esta misma reacción, la cual a su vez vuelve a producir pensamientos negativos. Es un círculo vicioso que es necesario romper.

Al menos una tercera parte de las consultas de atención primaria en las sociedades occidentales están provocadas por el estrés, aunque en la mayoría de los casos tan sólo se curan los síntomas, dejando que la causa siga actuando hasta agravar el problema. Un dolor de cabeza o una pérdida del apetito pueden ser algunos de estos síntomas, pero también se ha demostrado una relación entre el estrés y el infarto de miocardio.

 

Lista de comprobación.

Estos son los mecanismos que el cuerpo dispara en una situación de peligro.

  • En el córtex cerebral una señal de alarma es generada y enviada al hipotálamo.

  • En el hipotálamo se dispara la hormona HACT que moviliza las glándulas suprarrenales.

  • Se eriza el vello.

  • Se dilatan las pupilas para aumentar el ángulo de visión.

  • Aumenta la tensión arterial y el ritmo cardiaco.

  • Los músculos se tensan para prepararse a la acción y reciben mayor volumen de sangre.

  • Los vasos capilares de la piel se contraen para reservar la sangre para los músculos.

  • En el estómago aumentan los ácidos segregados y en el hígado el nivel de glucosa.

  • Las glándulas suprarrenales, puestas en funcionamiento por el hipotálamo, secretan adrenalina y esteroides.

 

Mecanismo de defensa natural.

En la actualidad se considera al estrés como uno de los grandes problemas del hombre del siglo XX, pero no es correcto considerarlo una enfermedad, porque en realidad es un mecanismo de defensa natural.


La mayoría de las reacciones de nuestro cuerpo son heredadas de nuestros remotos antepasados, cuya vida salvaje estaba preñada de peligros y amenazas para la vida. La presencia de un animal salvaje requería una rápida reacción. Para pasar de un estado de reposo a uno de actividad física, el cuerpo necesita incrementar el volumen de sangre que llega a los músculos y por lo tanto poner en marcha una serie de mecanismos, como aumentar el ritmo cardiaco y la frecuencia de la respiración.

El cerebro ejecuta automáticamente todas estos mecanismos para que en cuestión de segundos el cuerpo esté en situación de reaccionar adecuadamente ante la amenaza. Una vez superado el peligro, el ritmo cardiaco, la respiración, la tensión arterial recuperan su actividad normal.

El problema surge cuando la amenaza a la que nos enfrentamos es un atasco de tráfico, unos objetivos de trabajo demasiado ambiciosos, combinados con problemas familiares, un jefe desagradable, goteras en el techo y un hijo en la rebelde adolescencia. Entonces, el peligro no termina, y la situación de defensa se eterniza.

Como una máquina que funciona siempre a un ritmo superior al normal para el que ha sido diseñada, el cuerpo se deteriora rápidamente y puede llegar a colapsarse.

Cualquier actividad es susceptible de producir una situación de estrés. Quizá sea en el trabajo donde más probable resulte, y tanto más cuanta mayor es la responsabilidad del puesto, pero también las amas de casa o los agricultores pueden encontrarse con entornos que supongan un riesgo para su equilibrio. La situación de desempleo es, de hecho, uno de los detonantes más poderosos.

 

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