| La Guerra de Cuba, derivada después
en Guerra Hispano-norteamericana, no fue sólo una confrontación
entre un Viejo Imperio -el español, cuyo declive había comenzado
doscientos años antes- y el Nuevo de los Estados Unidos. |
 |
| Fue también un momento decisivo en la historia,
como un punto de inflexión que marcó la entrada en un siglo que
habría de ser especialmente violento y sangriento. A partir de entonces
las guerras perdieron lo poco que nunca habrían tenido de caballeroso,
ni de honorable. Fue una guerra por intereses económicos, lo que
marcó una pauta para el futuro. |
 |
|
| Los intereses estadounidenses en Cuba se
remontaban a varias décadas antes, pero fue en 1890 cuando las tarifas
aduaneras provocaron un primer enfrentamiento con España. |
|
| Las inversiones que el incipiente imperio
americano tenía en la isla ascendían a unos 50 millones de
dólares, pero más importante fue la amenaza de boicotear el
azúcar cubano, lo que habría supuesto la ruina económica
de la isla. |
|
| La presión de las fuerzas
políticas cubanas sobre España logró la firma de un
tratado de reciprocidad en 1891. Los Estados Unidos compraban el 95 % del
azúcar cubano y el 87 % del conjunto de las exportaciones.
|
 |
| Colonia española desde su conquista a principios
del siglo XVI, la Isla de Cuba tenía a finales del XIX cerca de un
millón y medio de habitantes. Prácticamente desaparecida la
población precolombina a causa, principalmente, de las epidemias
traídas por los europeos, había sido necesario importar
masivamente esclavos negros de Africa. |
|
| La esclavitud había sido abolida
entre 1880 y 1886, pero la realidad económica de la mayoría de la
población eran la pobreza y la indigencia. La administración
colonial y la justicia que le servía estaban profundamente corrompidas.
|
|
| Se crearon movimientos independentistas que reclamaron a
España mayor autonomía en la gestión de la isla. Una
reforma propuesta por el ministro español de Ultramar, Antonio Maura,
avanzaba en este sentido pero fue bloqueada por los poderes constituidos.
|
 |
|
| En 1893, los Estados Unidos rechazaron el tratado de
reciprocidad aduanera que habían firmado dos años antes, lo que
provocó la caída del precio del azúcar y consecuentemente
el abandono de las cosechas. Los obreros de las plantaciones perdieron sus
trabajos. |
|
| Así las cosas, el clima era
idóneo para el propósito económico-político de la
maniobra: desde su exilio en Nueva York, José Martí ordenó
al Partido revolucionario cubano iniciar el levantamiento. Era el 29 de enero
de 1895. |