|
|
Un porcentaje muy alto de fumadores que abandonan su hábito lo logra
con la única ayuda de su voluntad, pero en algunos casos, especialmente
de fumadores empedernidos, puede ser necesario compensar algunos de los efectos
secundarios que implica el abandono de una droga, como es la nicotina.
Cada día se tomarán tres comprimidos de
500 mg. de triptófano, dos de un complejo vitamínico y 100 mg. de
cisteína. Esto eliminará la abstinencia y la irritabilidad. Para
compensar las anteriores pérdidas vitamínicas y minerales
producidas por el consumo de tabaco, también conviene beber mucho agua y
comer cítricos, trigo integral, leche, huevos, hígado y todo tipo
de vegetales, especialmente zanahorias.
En algunos casos, sobre todo de grandes fumadores, la nicotina puede haber
creado en el organismo una dependencia física que se une a la
psicológica. Entonces el abandono del tabaco producirá un
síndrome de abstinencia caracterizado por la aparición de
debilidad física, estreñimiento o diarrea, náuseas,
ansiedad, dolor de cabeza, trastornos del sueño, etc.
Si en tu caso aparecen estos síntomas tiene,
pese a todo, fácil solución: los chicles de nicotina permiten
sustituir a los cigarrillos en el aporte de esta sustancia al organismo. De esa
forma se desvincula la reacción física del verdadero problema de
fumar, que no es sino el haber incorporado el hábito a nuestras
costumbres diarias. Luego reducirás poco a poco el consumo del chicle
hasta abandonarlo por completo.
El regreso a la rutina del trabajo, si la desintoxicación ha sido en
vacaciones, es un momento crítico para la superación del
hábito. De nuevo el apoyo de los familiares, compañeros y amigos
es fundamental. Intenta pensar en otras cosas y tener presente la
mejoría física que has experimentado.
Y en cualquier caso, si vuelves a caer, ya habrás ganado una cura de
desintoxicación durante unas semanas. Al fin y al cabo ya lo dijo Orson
Welles:
"Dejar de fumar es facilísimo; yo lo he dejado
cientos de veces"
|
| |
|
| |
|
|