|
|
|
| 
|
 |
 |
 |
Si bien otros deportes suelen practicarse como entretenimiento, como
forma de mantenerse en forma o simplemente por diversión, el culturismo
suele asociarse a un cuerpo supermusculado, enorme, con un régimen de
vida poco menos que exclusivo.
Por esta razón, el término "Fisicoculturismo" define
casi únicamente la vertiente de competición, reservándose
términos como fitness, musculación o entrenamiento con pesas al
practicante que sólo persigue la mejora de su aspecto o su propia
satisfacción en el entrenamiento.
Y es que ningún otro deporte ha tenido tradicionalmente asociada una
carga tan negativa como tiene el culturismo. Muchos por incomprensión, y
otros muchos por envidia, al menos en nuestro país resultan
típicos comentarios como "mucha dinamita y poca mecha" o
equiparar al deportista con un vanidoso o, más frecuentemente, con un
homosexual. |
 |
|
Es lógica tanta incomprensión hacia un deporte que no atrae
masas frente a un televisor, que no protagoniza momentos de tensión en
un partido, que no es divertido practicar el domingo en compañía
de un grupo de colegas y que no permite, en suma, adherirse a los colores de un
equipo para lograr a través de sus triunfos superar las limitaciones y
frustraciones que sería mucho más costoso vencer por nuestros
propios méritos.
El culturismo no es un deporte divertido. Se practica en una sala
normalmente iluminada por luz artificial, ruidosa, de ambiente cargado,
quizá excesivamente poblada. No consiste en demostrar la habilidad
personal en el manejo de un balón, ni el juego en equipo, ni permite
lucimientos y jugadas espectaculares.
Es un deporte sacrificado, lento, donde el dolor es un objetivo que
demuestra la calidad del ejercicio y marca el aprovechamiento que obtendremos
de nuestro esfuerzo. Es una lucha constante, de cada día, cada minuto y
cada repetición, contra la tendencia natural del cuerpo a detenerse, a
no seguir luchando siempre contra pesos cada vez mayores. |
 |
 |
|
|
La impresión que los profanos tienen de este deporte se limita al
aspecto exterior, a esos cuerpos tan llamativos y para la mayor parte de la
gente repulsivos. Para el que conoce el culturismo, su práctica es ante
todo el entrenamiento de las capacidades mentales, de la capacidad de
motivación y de autocontrol. Es una superación de nuestras
limitaciones, un ejercitamiento de la voluntad, de la tenacidad.
Y quizá sea ésa la verdadera diferencia entre el culturismo y
el fitness. Si el segundo pretende la mejora de la condición
física, del tono muscular, la fuerza y la potencia, el culturismo
constituye la realización de los mismos ejercicios, pero con una
motivación de lucha constante, de llegar siempre al límite que
nos permitirá avanzar un poco al entrenamiento siguiente.
Independientemente de las cargas manejadas o del volumen muscular que
hayamos logrado, lo que distingue y define al culturismo es la voluntad del
deportista de forjar tanto el cuerpo como la mente, y únicamente gracias
a su propio y continuado esfuerzo. |
|
(última 4/4)
|
Más información: Arnold Schwarzenegger y
Bill Dobbins: "Culturismo" - Ediciones Martínez Roca, 1989.
Clemente Hernández Monclús: "Fisicoculturismo" -
Editorial Hispano-Europea, 1993.
Neogym - Músculos con arte, ciencia y
nutrición.:http://neogym.cjb.net/
SANDOW - Historic Photographs of Early Bodybuilders:
http://www.geocities.com/SoHo/Museum/6496/
Welcome to Schwarzenegger.com:
http://www.schwarzenegger.com/spanish/home.asp |
    
  
|