FISICOCULTURISMO

Fisicoculturismo
Fisicoculturismo

Fundamentos psicológicos
Steve Reeves, pionero de los primeros tiempos del culturismo
Si bien otros deportes suelen practicarse como entretenimiento, como forma de mantenerse en forma o simplemente por diversión, el culturismo suele asociarse a un cuerpo supermusculado, enorme, con un régimen de vida poco menos que exclusivo.

Por esta razón, el término "Fisicoculturismo" define casi únicamente la vertiente de competición, reservándose términos como fitness, musculación o entrenamiento con pesas al practicante que sólo persigue la mejora de su aspecto o su propia satisfacción en el entrenamiento.

Y es que ningún otro deporte ha tenido tradicionalmente asociada una carga tan negativa como tiene el culturismo. Muchos por incomprensión, y otros muchos por envidia, al menos en nuestro país resultan típicos comentarios como "mucha dinamita y poca mecha" o equiparar al deportista con un vanidoso o, más frecuentemente, con un homosexual.

Es lógica tanta incomprensión hacia un deporte que no atrae masas frente a un televisor, que no protagoniza momentos de tensión en un partido, que no es divertido practicar el domingo en compañía de un grupo de colegas y que no permite, en suma, adherirse a los colores de un equipo para lograr a través de sus triunfos superar las limitaciones y frustraciones que sería mucho más costoso vencer por nuestros propios méritos.

El culturismo no es un deporte divertido. Se practica en una sala normalmente iluminada por luz artificial, ruidosa, de ambiente cargado, quizá excesivamente poblada. No consiste en demostrar la habilidad personal en el manejo de un balón, ni el juego en equipo, ni permite lucimientos y jugadas espectaculares.

Es un deporte sacrificado, lento, donde el dolor es un objetivo que demuestra la calidad del ejercicio y marca el aprovechamiento que obtendremos de nuestro esfuerzo. Es una lucha constante, de cada día, cada minuto y cada repetición, contra la tendencia natural del cuerpo a detenerse, a no seguir luchando siempre contra pesos cada vez mayores.
Arnold Schwarzenegger en 1965
La impresión que los profanos tienen de este deporte se limita al aspecto exterior, a esos cuerpos tan llamativos y para la mayor parte de la gente repulsivos. Para el que conoce el culturismo, su práctica es ante todo el entrenamiento de las capacidades mentales, de la capacidad de motivación y de autocontrol. Es una superación de nuestras limitaciones, un ejercitamiento de la voluntad, de la tenacidad.

Y quizá sea ésa la verdadera diferencia entre el culturismo y el fitness. Si el segundo pretende la mejora de la condición física, del tono muscular, la fuerza y la potencia, el culturismo constituye la realización de los mismos ejercicios, pero con una motivación de lucha constante, de llegar siempre al límite que nos permitirá avanzar un poco al entrenamiento siguiente.

Independientemente de las cargas manejadas o del volumen muscular que hayamos logrado, lo que distingue y define al culturismo es la voluntad del deportista de forjar tanto el cuerpo como la mente, y únicamente gracias a su propio y continuado esfuerzo.


(última 4/4)

Más información: Arnold Schwarzenegger y Bill Dobbins: "Culturismo" - Ediciones Martínez Roca, 1989.
Clemente Hernández Monclús: "Fisicoculturismo" - Editorial Hispano-Europea, 1993.

Neogym - Músculos con arte, ciencia y nutrición.:http://neogym.cjb.net/
SANDOW - Historic Photographs of Early Bodybuilders: http://www.geocities.com/SoHo/Museum/6496/
Welcome to Schwarzenegger.com: http://www.schwarzenegger.com/spanish/home.asp

 


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