 |
 |
|
Hay formas y formas de
pescar. Hay formas respetuosas con el medio marino y que pescan sólo a
la especie deseada y otras que pescan y llevan a la muerte a especies como el
delfín, la tortuga, focas... que son luego tiradas por la borda por los
pescadores.
Quizás el método más
negativo sean, las redes de deriva, que son unas largas redes que son dejadas a
la deriva en el mar enredando y pescando todo lo que se encuentre en su camino.
Estas redes están prohibidas en muchos países y otros restringen
mucho su longitud máxima, pero, por desgracia, rara vez se cumplen estas
normativas.
Otra costumbre nefasta para el mar es el
consumo de crías de peces, que aún no han podido llegar a la edad
adulta para reproducirse. De esta forma, los recursos pesqueros están
abocados a la desaparición. En esto, es más eficaz la
colaboración ciudadana que las leyes. Entérate de las tallas
mínimas y no compres pescados demasiado pequeños. En general, un
pescado inferior a 9-10 cm. es demasiado pequeño y en caso de duda es
mejor comprar otro de mayor tamaño.
Con la excusa de que los chanquetes son
así de pequeños se consumen multitud de alevines de merluza,
boquerón, sardina... que ya empiezan a estar, algunas de estas especies,
en peligro de extinción. Además, los pescados ilegales no pasan
controles sanitarios y en varias ocasiones se ha denunciado que los pescadores
los conservan utilizando orines, lo cual, obviamente, es perjudicial para la
salud del consumidor.
Los pescadores conocen bien el problema y
saben que cada vez hay menos pesca, pero en muchos casos les puede el beneficio
a corto plazo, porque saben que hay muy pocos controles y que los consumidores
compran el pescado ilegal. Es responsabilidad de los pescadores y
también de los gobiernos controlarlo, pero, de nuevo, la mayor
responsabilidad es para los consumidores finales.
|
 |
|
|
Hace unos años, apenas
se conocía, pero cada vez está invadiendo más
ámbitos, implantándose como materia prima de muchos utensilios.
El PVC (Policloruro de vinilo), como el plomo, es un material que
debería prohibirse en todos los ámbitos, y sin embargo son muy
utilizados, principalmente en la construcción.
Sin embargo, algunas batallas han sido
ganadas: el estadio olímpico de Sidney minimizará el uso de PVC
utilizando materiales alternativos más ecológicos y saludables;
en 1996 la capital alemana, Bonn, acordó prescindir al máximo de
PVC en edificios públicos; algunos gobiernos están estudiando
restricciones a este peligroso material, como son Dinamarca o Suecia; como
medida de seguridad contra los incendios los metros de las ciudades de Londres,
Viena, Berlín, Bilbao y otras, no utilizarán PVC en sus cables.
¿Por qué es tan peligroso el PVC?
Para empezar, utiliza cloro en su fabricación, por lo que emite al Medio
Ambiente sustancias organocloradas y dioxinas, de las que ya hemos hablado
anteriormente. Además, para fabricar PVC se necesita un enorme consumo
energético con los problemas que esto ocasiona, de las que
también hemos hablado antes. Además, el PVC puede tener un 60% de
aditivos, y algunos de ellos son también tóxicos (cadmio, plomo,
ftalatos...). En caso de incendio, el PVC libera gases tóxicos que
pueden provocar la muerte. Por si fuera poco, el PVC es difícilmente
reciclable, aunque muchas empresas anuncien lo contrario.
Quizás los usos más peligrosos
del PVC sean en botellas de agua y en juguetes infantiles (muñecos,
mordedores...), pues se ha demostrado que el PVC libera sustancias
tóxicas, sobre todo ftalatos. Los ftalatos se han mostrado muy nocivos
en experimentos de laboratorio demostrándose cancerígenos y
capaces de modificar el sistema de desarrollo, del metabolismo,
inmunológico y de crecimiento.
El Dr. Michael MacCally, Director de Medicina
Comunitaria del hospital Monte Sinai de Nueva York (EE.UU.), afirma que los
productos de PVC "contienen sustancias tóxicas que pueden
absorberse fácilmente. Sabemos que aparecen en la corriente
sanguínea de los niños".
Un problema es que los fabricantes no
están obligados a indicar el tipo de plástico utilizado, sin
embargo, en algunas ocasiones el producto está marcado con la palabra
"vinilo", una "V" o el número "3".
En Diciembre de 1999 la Unión Europea
dió el visto bueno a la prohibición de emergencia de los
mordedores infantiles de PVC blando. Esta medida incluyó sólo los
mordedores y deja fuera del ámbito de prohibición otros juguetes
de PVC (muñecos, piezas...), que aunque no son mordedores un niño
pequeño puede llevar a su boca.
|