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En el siglo pasado, el mundo científico
entraba en la ebullición de la paleontología con el impulso
certero de las teorías de Charles Darwin. La Argentina no era una
excepción y por ello surgieron prestigiosos naturalistas que comenzaron
a rastrear en yacimientos geológicos la posibilidad del encuentro con
los eslabones perdidos que, en esa época, los había tantos como
especies y teorías de su origen.
Florentino Ameghino (1854-1911) fue un incansable paleontólogo
argentino. Cosechó importantes halagos y críticas por igual al
elaborar la teoría del origen del hombre en las pampas de ese
país. Su trabajo fue planificado y concreto, concordante con la
valoración científica de ese tiempo. La recolección de
muestras era impecable y sentó precedentes para la paleogeografía
y el estudio de los paleoambientes. Fue director del Museo de Ciencias
Naturales de Buenos Aires y recorrió grandes centros académicos
presentando su teoría. |
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Este destacado científico sudamericano
es sombreado por un manto de burlas sobre sus teorías. Burlas que nadie
pudo realizarle en vida ya que era intachable su labor y porque no se
habían descubierto aún la mayoría de los restos
fósiles que en la actualidad demuestran un origen centroafricano del
"Homo sapiens sapiens". Incluso se consideraba al continente europeo
como terreno poco probable para la aparición humana.
Esto hacía posible una cuantiosa cantidad de teorías sobre el
tema conviviendo en el ámbito teórico en forma igualitaria.
¿ Qué ocurriría si en el futuro encontrasen pruebas
contundentes sobre un posible origen de la especie humana en terrenos hoy
inexplorados para la paleontología (como los polos, Groenlandia, etc.).
Si eso ocurriera abandonaríamos rápidamente las teorías
del origen africano como ha quedada en el olvido la teoría de Ameghino.
Los aportes que él realizó sobre el origen de los
mamíferos, en cambio, aún resultan de gran valor ya que ese
origen no resulta muy claro en las teorías actuales. Es asombrosamente
improbable que dos especies logren características semejantes en
regiones diferentes. Incluso cuando el clima y otras condiciones concuerden,
las especies cambian en forma casual en un comienzo. Luego el ambiente
selecciona las casualidades más aptas para esa especie. En
términos de casualidades para que hayan cambios genéticos
(mutaciones) es muy extraño un origen de los mamíferos en
múltiples zonas. Sin embargo, salvo excepciones, esas son las posturas
actuales.
Ameghino aporta mucho más al origen de los mamíferos y a la
Epistemología (Filosofía del conocimiento) que al origen humano.
En las bases de los estudios de este investigador se hallan profundas
raíces metodológicas concordantes con otros científicos de
su época que intentaban una explicación coherente a tantos restos
fósiles descubiertos sin una línea evolutiva que los articule.
Esta necesidad de teorías sobre líneas evolutivas
podría derivarse de la fuerza que logró el paradigma evolutivo
originado con Charles Darwin. A partir de ese paradigma quedaron una gran
cantidad de descubrimientos fósiles por realizarse y, a su vez, se
intentaron describir líneas evolutivas que relacionaran la
anatomía con el ambiente en que vivió ese individuo y la zona
geográfica en que se hallaron. La sed de descubrimientos y de
teorías estaba en su plenitud gracias a la teoría evolutiva
darwiniana que las cobijaba. |
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