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El personaje de la Celestina, que en su día fue
imprescindible para el establecimiento de relaciones, es un ejemplo
clásico de factor socio-cultural que ha sido desplazado con el tiempo,
aunque no haya desaparecido del todo.
En la actualidad, el factor estrella de la seducción es el
teléfono. Suelen prepararse estas primeras llamadas de una forma
minuciosa y cuidadosa. El momento adecuado, la excusa para la llamada, el
tiempo que se va a estar hablando y lo que se va a decir.
Los lugares utilizados antiguamente para las primeras citas, como eran las
romerías, los paseos públicos o los "guateques", se han
visto en la actualidad sustituidos y desbordados por la ingente oferta de ocio
de que disponemos: discotecas, pubs, cines, teatros, conciertos.
Otro aspecto que ha variado, y mucho, con el tiempo, es el protagonismo de
esta primera acción: tradicionalmente ha sido el varón el
encargado de dar el primer paso, de cortejar a la dama intentando acortar
distancias y ganarse sus favores. |
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En la actualidad es ella la que, cada vez más, toma
la iniciativa y hace esa primera llamada o busca el primer pretexto para
entablar relaciones más cerradas. Es probable que luego finja un poco de
desinterés o indiferencia para evitar ser considerada "una chica
fácil", lo cual sin duda provocará no pocos quebraderos de
cabeza en la otra mitad de la pareja.
En cualquier caso, el hombre no será tan precavido con la
expresión de sus sentimientos, que en la mayoría de los casos
mostrará abiertamente y que le llevará a extremar sus atenciones
hacia esa otra persona.
Utilizar las normas de cortesía para honrarla con una
educación bastante en desuso actualmente (abrirle la puerta, dejarla
pasar delante, etc.) es una de las manifestaciones más típicas de
ese deseo de agradar. |
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