Zonas erógenas: las claves del placer
Zonas erógenas: las claves del placer Zonas erógenas: las claves del placer

 

Fisiológicamente las zonas erógenas son partes con una gran cantidad de terminaciones nerviosas.

 

Mediante una energía eléctrica especial que se transmite por la parte externa de los nervios, envían una señal al encéfalo que a su vez la remite a unos centros nerviosos sexuales de la médula espinal.

 

 

Los estímulos de la médula pueden desencadenar, entre otros, eyaculaciones incluso en personas inconscientes o en estado de coma. El encéfalo puede intelectualizar el impulso aportándole un contenido superior al puramente físico.

En última instancia, el principal órgano erótico es el cerebro, al dirigir y controlar todas las demás y la disposición con que la persona se acerca a la relación. Antes que lo físico está siempre lo mental, y la excitación comienza siempre con las expectativas. Gracias a la capacidad de raciocinio que aporta el cerebro, la relación sexual trasciende lo puramente físico para unir las mentes de los miembros de la relación.

 

El sexo no es malo por sí mismo. Esta afirmación tan evidente y tan aceptada a priori por la mayoría de las personas es en cambio negada por las actitudes, los prejuicios y los comportamientos reales.

Los mitos sexuales heredados perduran más tiempo que los de otros tipos dada la particular naturaleza de este tema. Así, en la sociedad occidental existe una tendencia a reprimir todo lo lúdico, lo que proporciona placer, como algo malo y vergonzoso.

La erótica masculina se asocia todavía a un mito de vigor y fuerza y la femenina a la delicada y frágil debilidad.

Los prejuicios de la mujer ante el temor de ser considerada una libertina o admitir experiencias anteriores y la obsesión tan frecuente por la penetración dificultan en la pareja el descubrimiento del propio cuerpo y el del otro, en lo que debería ser una relación erótica y afectiva completamente aceptada.

 


 

El mapa erótico varía completamente de unas personas a otras. Por eso no es tan importante la teoría como la práctica, y la forma adecuada de aprender sobre este tema es a través de nuestra pareja, de su conocimiento y la mutua exploración.

Las zonas unisex.

Diferencias entre los sexos.

Práctica de la estimulación erógena.

 

(sigue 1/4)

 

 Página AnteriorPortada actualPágina siguiente
Otros ArtículosPágina de Inicio de LéctornetSuscripción Gratuíta



BUSCA OTROS TEMAS EN LECTORNET
Powered by FreeFind


RECOMIENDA ESTA PAGINA A TUS AMIGOS
Escribe tu nombre Email de tu amigo/a