GIJON


La iglesia de San Pedro desde el Paseo del Muro - Pulsa para ampliar la imagen Gijón

Noega, el primitivo asentamiento en la Campa Torres, hoy Parque Arqueológico. Al fondo, el Museo - Pulsa para ampliar la imagen  Hacia el siglo VI a.C. tuvo lugar el primer asentamiento humano en el entorno de lo que hoy se denomina Gijón y pertenece al Principado de Asturias, en el extremo norte de España.

 Aún se conservan los restos del poblado que estos primeros habitantes denominaron Noega y que hoy constituye el Parque Arqueológico de la Campa Torres, a unos kilómetros de la ciudad.

 Cuando los romanos terminaron su costosa conquista de la actual Asturias, en torno al 19 a.C., aprovecharon el poblado de los Astures en Noega, defendido por sus condiciones naturales al situarse en una península rodeada de acantilados y por una fuerte muralla hacia el lado de tierra.

 Pero también establecieron su IV Legión Macedónica en otra península cercana, hoy llamada Cerro de Santa Catalina, e incluso construyeron, ya fuera del recinto amurallado, unas termas que fueron descubiertas en 1903 y que recientemente han sido restauradas para facilitar su visita.

 Los cinco años que los sarracenos ocuparon la tierra de Asturias no fueron suficientes para influir significativamente en las costumbres del lugar, por lo que aún hoy perdura más la tradición celta, aunque bastante adulterada por los romanos, que la influencia musulmana.

 Munuza fue el gobernador de las Asturias, autoridad que ejerció desde su residencia en Gijón, hasta que en el 722 Pelayo se sublevó en Covadonga con unos pocos hombres que, no obstante, hicieron retroceder y retirarse a las tropas de Al-Kama y al propio Munuza.

 Pelayo reinó sobre los territorios cristianos desde Gijón hasta que a su muerte lo sucedió Favila, y luego Alfonso I, Fruela, Aurelio, Silo, Mauregato, Bermudo y finalmente Alfonso II quien trasladó el trono a Oviedo hacia el año 800.

 En el Cerro, del que se conserva una parte de la muralla, fundó Alfonso X la puebla medieval de Gigión, dando origen al actual emplazamiento de la ciudad. Hoy, los terrenos en que habitaron los romanos están ocupados por un hermoso parque y por el tradicional barrio de pescadores llamado Cimadevilla.

 Después de la fundación de la puebla medieval, en torno al 1270, Gijón se vio envuelto como toda Asturias, en las guerras sucesorias de los Trastámara que tuvieron como resultado la destrucción de la ciudad en 1395. El Turruxón de Trubia, que aún se conserva, aunque en lamentables condiciones, jugó un importante papel en esta contienda.

 Iniciada su repoblación en 1400, la ciudad logró superar las dificultades apoyándose primero en el cultivo del maíz y el desarrollo del puerto y a partir del siglo XVIII en su transformación hacia ciudad industrial y comercial que la ha convertido en la más activa y populosa de la región.

 La fallida revolución de 1934, que tanta represión supuso después para el proletariado asturiano, puso de manifiesto la fuerza con que las ideas socialistas habían arraigado en una región de desigualdades y desventajas.

 Estas mismas tendencias supusieron durante la Guerra Civil una enconada lucha entre los anarquistas que desde un principio controlaron todo Asturias con excepción de Oviedo, y los nacionalistas que finalmente lograron dominar la región con la caída de Gijón en Octubre de 1937. De nuevo la rebeldía asturiana habría de suponerle una trágica represión durante años.
Una popular tertulia al amparo de la estatua de Octavio Augusto, en el Campo Valdés - Pulsa para ampliar la imagen
El Turruxón de Trubia - Pulsa para ampliar la imagen
Una cruz anónima en el cementerio de Cabueñes - Pulsa para ampliar la imagen


(sigue 1/4)

 


 Página AnteriorPortada actualPágina siguiente
Otros ArtículosPágina de Inicio de LéctornetSuscripción Gratuíta



BUSCA OTROS TEMAS EN LECTORNET
Powered by FreeFind


RECOMIENDA ESTA PAGINA A TUS AMIGOS
Escribe tu nombre Email de tu amigo/a