El 13 de diciembre de 1642,
un holandés de nombre Abel Janszoon Tasman se convirtió en el
primer europeo en pisar estas remotas islas.
En un principio creyó que el
territorio era una prolongación del fabuloso Continente Sur, que
llamaban Staten Land (Tierra de los Estados), por lo que decidió darle
ese nombre. Pero al descubrir que en realidad eran islas, lo bautizó
como Nieuw Zeeland, que era una provincia marítima de Holanda.
El territorio fue detallado por el
capitán James Cook en 1769, relatando en su diario aquellas tierras y
sus habitantes. Cook llegó a establecer buenas relaciones con los
maoríes, visitando las islas en su segundo y tercer viaje al
Pacífico.
Estos indios poblaron las islas hace un
millar de años, después de un épico viaje desde su
legendaria patria Hawaiki, probablemente en la Polinesia. Capitaneados por el
gran Kupe, desembarcaron en el norte del territorio y lo llamaron Aotearoa, o
Tierra de la Gran Nube Blanca.
Fue anexionado por Inglaterra en 1840, tras
numerosas luchas internas entre europeos y maoríes. El 6 de febrero,
desde entonces día nacional, se firmó el Tratado de Waitangi
entre los jefes maoríes y representantes de la corona de Inglaterra.
Hasta 1907 continuó siendo una colonia
británica, y no logró la independencia completa hasta 1947. En la
actualidad, tan sólo un 10 % de la población es descendiente de
los pobladores originales.
Nueva Zelanda es ahora un país
independiente asociado a la Commonwealth, moderno y con una economía
fuerte y en desarrollo.
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