|
Los indios solían frecuentar el lugar en que ahora se
levanta Chicago debido a su posición estratégica entre el
Illinois y el Misissippi. En 1804 fue construido el Fuerte Dearborn como
avanzadilla en la lucha contra los indios, pero el lugar ya había sido
habitado por Jean Baptiste Point du Sable veinticinco años antes, cuando
construyó una factoría de pieles cerca del actual Puente de la
Avenida Michigan.
El lugar había sido explorado por los franceses Pierre Marquette y
Louis Joliet en 1673, pero siguió siendo una pequeña ciudad de no
más de 4500 habitantes hasta que en 1852 se construyó el primer
ferrocarril. Entonces se convirtió en un punto de enlace entre la
navegación por los Grandes Lagos y el transporte terrestre. Su
carácter de encrucijada se completó en 1959 cuando se
terminó la comunicación de los Grandes Lagos con el océano
Atlántico, lo que convirtió Chicago en un puerto internacional.
|
|
El aeropuerto O´Hare tiene el mayor
tránsito del mundo y está situado a unos veinticinco
kilómetros de la ciudad, aunque existen autobuses hacia todos los
hoteles por unos quince dólares, taxis por algo más o incluso el
metro, mucho más económico.
 |
|
El clima de Chicago suele definirse como impredecible. No
está de más llevar siempre un jersey o chaqueta fina, incluso en
verano, que aunque es bastante cálido y húmedo (en agosto, entre
25 y 30º C), puede resultar demasiado fresco por la brisa que proviene del
lago Michigan, en cuyas proximidades las temperaturas pueden tener una
variación de hasta diez grados. Tampoco llevar un paraguas
resultará demasiada precaución.
Las propinas en Estados Unidos son con frecuencia la única fuente de
ingresos de los camareros y otros empleados. Suelen abarcar desde un 15 % de la
factura hasta el 20 % si hemos quedado muy satisfechos. En algunas cenas de
seis o más personas la propina suele incluirse ya en la factura.
|
|
|
Además de los taxistas, a los que es de rigor
pagar un 15 % de más, esperan propina de un dólar los botones por
cargar con el equipaje, uno o dos dólares el portero del hotel que nos
consigue un taxi y dos dólares por día de hospedaje el personal
de limpieza. Esta última propina se deja sumar hasta el día de
abandonar el hotel.
Los viajes en metro cuestan algo más de un dólar, aunque
pueden suscribirse diferentes tipos de bonos y descuentos. Un bono de fin de
semana cuesta cinco dólares, y permite utilizar el transporte libremente
durante el sábado y domingo. La tarifa familiar permite viajar gratis a
los menores de doce años.
Una llamada al centro de Chicago, código 312,
cuesta 35 centavos. Llamadas a otras zonas pueden resultar más caras.
Cargar las llamadas a la tarjeta de crédito puede suponer, en
según qué casos, el ahorro del coste de la operadora, así
que conviene enterarse. La información horaria está disponible en
el número (847) 976-1616 y la meteorológica en el 847 976-1212.
|
|