El Plan
Nacional de Desarrollo de las Carreteras contemplaba ya en 1916 la
construcción de una carretera que vertebrara las comunicaciones
terrestres a todo lo ancho de los Estados Unidos. Pero no fue hasta 1925 que el
Congreso decretó una revisión de la ley para impulsar
definitivamente la construcción de esta carretera.
En 1926 le
fue asignada la numeración "66" que con el tiempo
llegaría a convertirse en mítica. La principal finalidad de su
diseño fue conectar a innumerables poblaciones rurales con una carretera
nacional importante, evitando el aislamiento a que se veían sometidos.
De este modo
se siguió un trazado diagonal que comunicó estas comunidades
rurales con Chicago, proporcionándoles un mercado para sus productos. A
la vez se consiguió aprovechar las grandes planicies del sur para trazar
una ruta más llana y de clima más tolerable que las rutas del
norte, más directas pero menos cómodas.
John
Steinbeck la inmortalizó en su novela "Las uvas de la ira" de
1939, aportándole el calificativo de "Mother Road"
("Carretera Madre"). El libro, llevado al cine por John Ford al
año siguiente, narra el papel que la carretera jugó en los
años posteriores a la Gran Depresión de 1929, cuando 210.000
personas la utilizaron para emigrar hacia California en busca de una nueva
oportunidad.
Y sin embargo
no fue hasta 1938 que la carretera quedó completamente asfaltada,
después de que el gobierno estableciera cuadrillas de jóvenes
desempleados trabajando durante cinco años a todo lo largo de la ruta.
En 1946,
después de una década en que la ruta sirvió para los
movimientos de tropas y posteriormente de civiles al regreso de la Segunda
Guerra Mundial, Bobby Troup compuso durante un viaje a Los Angeles su
célebre "Get your kicks on Route 66" un tema que elevó
la Ruta 66 a la consideración de leyenda, y que fue versioneada, entre
otros, por Nat King Cole, Bob Dylan y los Rolling Stones.
En 1957 se
publicó "On the Road" ("En el camino"), una
"novela no convencional" en la que Jack Kerouac narraba varios de sus
enloquecidos viajes a través del país. La ruta se
convirtió así en uno de los viajes favoritos de los
jóvenes "beat", que la recorrían en autobuses
"Greyhound" o en coches robados o destartalados.
En los
años 60, la ruta vivió un nuevo auge a partir del resurgimiento
de grupos de motoristas recorriéndola en ambos sentidos y de la serie
televisiva "Route 66", que despertó en los norteamericanos un
nuevo ansia por la aventura y la vida en la carretera.
Sin embargo,
la carretera había perdido mucho antes su capacidad de servicio. Su
excesiva utilización durante la Segunda Guerra Mundial y un posterior
incremento del tráfico motorizado en todo el país, para el que ni
esta ni ninguna otra autopista estaban preparadas, provocaron un deterioro
considerable en sus prestaciones a lo largo de los años cincuenta.
La
impresión que las autopistas alemanas habían provocado en el
después presidente Dwight D. Eisenhower le hizo concebir un plan de
autopistas que obtuvo el apoyo del Congreso en 1956. De esta forma, en los
años setenta la Ruta 66 original fue reconvertida en su casi totalidad a
una moderna autopista de cuatro carriles.
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