James Cook nació el 27 de octubre de
1728 en una pequeña aldea de Yorkshire llamada Marton. Su familia se
mudó enseguida a Great Ayton, donde el padre construyó una casa
que en la actualidad ha sido trasladada, piedra a piedra, a unos jardines
públicos de Melbourne, en Australia.
En la escuela de Great Ayton mostró talento y
predisposición para el dibujo, pero su educación se vio
interrumpida por la necesidad de ganarse la vida. La suya era una familia
modesta, y su padre lo colocó como aprendiz en la tienda de
alimentación que un tal Señor Sanderson tenía en
Staithes. |
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Cuando James se mudó a Staithes descubrió
una pequeña ciudad portuaria en la que solía trabajar casi todo
el día y dormir bajo el mostrador de la tienda. Pero su mayor
afición era aprovechar su escaso tiempo libre para escuchar relatos de
viajes en el puerto o a la puerta de la taberna.
Al cabo de un año y medio, probablemente contando con la
aprobación del señor Sanderson que no le veía contento en
su trabajo, James caminó una veintena de kilómetros hasta Whitby,
donde se ofreció en un barco carbonero que estaba anclado en el puerto.
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El piloto simpatizó con él y lo envió
a ver a los propietarios, los Hermanos Walker, que lo contrataron. El barco
cubría la ruta de Newcastle a Londres, pero en algunas ocasiones se
salía de ella dando al joven James la oportunidad de conocer Noruega,
Irlanda y el Mar Báltico.
Durante años progresó en su trabajo, obteniendo el
título de piloto y llegando incluso a capitanear uno de los barcos de la
pequeña flota carbonera. Cuando estalló la Guerra de los Siete
Años, decidió alistarse y fue enviado a Canadá, donde se
le confió el mando de un buque, el "Mercury", bajo las
órdenes del Almirante Saunders. |
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En aquella época los grandes imperios de
España y Portugal estaban en franco declive y Francia e Inglaterra los
habían sucedido en la lucha por la hegemonía mundial.
Ambos países necesitaban nuevos territorios mundiales para afianzar
su poder, y se lanzaron a una carrera de exploraciones como en otro tiempo lo
habían hecho los reinos peninsulares. |
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La flota estaba ocupada en el asedio de Quebec, y a Cook
le fue confiada la importante tarea de cartografiar el Canal de St. Lawrence,
todavía bajo el poder de los franceses. Trabajó por las noches
con un pequeño bote y en grave riesgo de su vida, pero el resultado que
obtuvo fue excelente.
No se sabe cómo logró, durante aquellos años de
carbonero, aprender las complicadas técnicas de la cartografía y
la topografía, así como dominar la Matemática y la
Astrología hasta el punto de aportar a la Royal Society documentos que
demuestran una notable maestría en estas ciencias. |
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