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Construida en románico tardío y
protogótico, la ermita de San Juan, hoy dedicada a San Bartolo, se
emparenta con la de San Juan de Duero y fue construida en el siglo XII. Cargada
del simbolismo templario que muchos atribuyen al esoterismo, en su
construcción participó una cofradía de los Hijos del
Maestro Jacques, lo que demuestra su integración en los Mil Caminos de
Santiago.
En su día fue la capilla del monasterio templario de San Juan de
Otero, de la que ahora es el único resto, pero según los expertos
la mayor particularidad de la construcción estriba en su
ubicación exacta, constituyendo lo que denominan un Centro del Mundo, un
enclave energético que debería permitir a los iniciados una total
sintonía con el espíritu divino.
Desde este singular enclave la ruta atraviesa un puente de madera
detrás de la capilla y continúa por buenos caminos hasta alcanzar
el llamado Colmenar de los Frailes, una espectacular pared cubierta de grandes
agujeros.
En diversas partes del cañón se conservan ermitas y
células cenobísticas medievales que atestiguan la costumbre de
utilizar algunas de estas cuevas como alojamiento por parte de monjes y
eremitas.
Entre vertiginosos desfiladeros formados por los paredones calizos y
cruzando el río en varias ocasiones, el camino pasa por la Fuente del
Rincón. Muy cerca está la llamada Cueva Negra, con acceso bien
señalizado. Acercándose de nuevo al río, el camino se
convierte pronto en una pista hasta alcanzar el Puente de los Siete Ojos,
después de recorrer unos doce kilómetros desde Ucero.
Todavía se puede visitar el resto del cañón, ya en
tierras burgalesas, más cerrado y menos frecuentado que la parte
soriana. Desde este lado la ruta comienza en Hontoria del Pinar, en la zona
llamada Los Agualinos. Cerca está la Cueva de los Pellejeros, que
conserva algunas pinturas rupestres aunque su visita está restringida
como la de la mayoría de las cuevas del parque, por otra parte muy
numerosas.
Las Raideras, en el extremo de la parte burgalesa, es un anfiteatro de roca
caliza cubierto de grietas. En época de lluvias, el agua sale a
presión por estas grietas. Muy cerca hay dos simas de 30 y 40 metros de
profundidad que terminan en un pequeño lago subterráneo.
En pocos lugares de España se puede encontrar una combinación
tan intensa y valiosa de belleza paisajística, diversidad
botánica y faunística, importancia histórica y hasta
mística energética como en el espectacular y por fortuna ya
protegido Cañón del Río Lobos. |
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